Una estafa romántica es un engaño en el que alguien se gana tu confianza o tu afecto para pedirte dinero, datos o fotos. La regla más útil es sencilla: si alguien a quien solo conoces por internet te pide dinero, detente, por muy creíble que parezca su historia. Le puede pasar a cualquiera, y quien busca discreción puede ser un blanco más fácil, porque le da miedo denunciar.
Cómo suelen empezar
- Mucha atención desde el principio: mensajes constantes y declaraciones muy intensas.
- Prisa por salir de la plataforma: te lleva a WhatsApp o Telegram, donde es más difícil reportarla.
- Excusas para no verse: viajes, trabajo en otro país, emergencias o una cámara que nunca funciona.
Pretextos más comunes
- Una emergencia médica o familiar.
- Un boleto de avión o un trámite para venir a verte.
- Una inversión o criptomonedas «seguras».
- Tarjetas de regalo o depósitos en una tienda de conveniencia.
- Fotos íntimas seguidas de una amenaza: esto se conoce como sextorsión.
Si te están extorsionando
- No pagues: pagar no garantiza que se detenga.
- Deja de responder.
- Guarda capturas, perfiles y comprobantes.
- Bloquea y denuncia el perfil.
- Busca apoyo en alguien de confianza.
Si ya enviaste dinero o datos
- Llama a tu banco de inmediato para reportar la operación y bloquear tu tarjeta si hace falta.
- Cambia tus contraseñas si compartiste algún acceso o código.
- Guarda las pruebas. No borres la conversación.
- Denuncia. Puedes acudir a la fiscalía de tu estado. El 089 recibe denuncias anónimas, incluida la extorsión, y el 088 es la línea de la Guardia Nacional. Si estás en peligro, marca al 911.
No es tu culpa. Estos engaños están pensados para funcionar. Aprende a reconocerlos en cómo detectar perfiles falsos y repasa seguridad en citas online.

